sábado, 17 de noviembre de 2012

Comentario al Evangelio del Domingo. Xavier Pikaza

Dom 33. Tiempo Ordinario, ciclo B. Mc 13, 24-32. Éstas son las palabras centrales del mensaje escatológico de Marcos, que unidas al camino de muerte y resurrección de Jesús, constituye el eje de su evangelio. Podían decirse y se decían (o se dirán) palabras semejantes sobre la venida del Hijo del hombre en otros lugares del judaísmo de aquel tiempo, partiendo de Dan 7, 13-14 (como en la tradición de Henoc y en la de Esdras), pero sólo los cristianos identifican al Hijo del hombre con Jesús crucificado y le interpretan en ese contexto.
‒ Significativamente, este Hijo de Hombre viene “después de aquella tribulación”, es decir, después de un tiempo como el nuestro..., en el que parecemos destruirnos unos a los otros. Ésta lucha actual no es el fin de todo (el fin de la historia, como decía Fukuyama, y como dicen muchos neo-capitalistas). Hay otras forma de vivir, habrá otra historia, que se iluminará con la venida plena de Jesús, el Hombre Verdadero.
Este Hijo de Hombre que viene no tiene rasgos guerreros, ni vence luchando a sus enemigos. Por eso, su llegada no puede entenderse como resultado de algún tipo de guerra (de una batalla de las galaxias), sino como triunfo de la gracia sobre la violencia. Sobre nuestro potencial de destrucción hay una gracia y ternura más alta: la Vida del Hijo del Hombre, que es Jesús, que cura, sana, convierte el odio en potencial transformador de comunión... Frente al poder de muerte de los hombres, el Dios de Jesús (Hijo del Hombre) aparece como signo de Gracia.

Evangelio del Trigésimo Tercer Domingo del Tiempo Oridnario

18 de noviembre de 2012 (Marcos 13, 24-32)
El mejor conocimiento del lenguaje apocalíptico, construido de imágenes y recursos simbólicos para hablar del fin del mundo, nos permite hoy escuchar el mensaje esperanzador de Jesús, sin caer en la tentación de sembrar angustia y terror en las conciencias.
Un día la historia apasionante del ser humano sobre la tierra llegará a su final. Esta es la convicción firme de Jesús. Esta es también la previsión de la ciencia actual. El mundo no es eterno. Esta vida terminará. ¿Qué va a ser de nuestras luchas y trabajos, de nuestros esfuerzos y aspiraciones.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Evangelio del Trigésimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario

11 de noviembre de 2012 (Marcos 12, 38-44)
El contraste entre las dos escenas no puede ser más fuerte. En la primera, Jesús pone a la gente en guardia frente a los dirigentes religiosos: "¡Cuidado con los letrados!", su comportamiento puede hacer mucho daño. En la segunda, llama a sus discípulos para que tomen nota del gesto de una viuda pobre: la gente sencilla les podrá enseñar a vivir el Evangelio.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Evangelio del Trigésimo Primer Domingo del Tiempo Ordinario

4 de noviembre de 2012 (Marcos 12, 28-34)
Un escriba se acerca a Jesús. No viene a tenderle una trampa. Tampoco a discutir con él. Su vida está fundamentada en leyes y normas que le indican cómo comportarse en cada momento. Sin embargo, en su corazón se ha despertado una pregunta: "¿Qué mandamiento es el primero de todos?" ¿Qué es lo más importante para acertar en la vida?
Jesús entiende muy bien lo que siente aquel hombre. Cuando en la religión se van acumulando normas y preceptos, costumbres y ritos, es fácil vivir dispersos, sin saber exactamente qué es lo fundamental para orientar la vida de manera sana. Algo de esto ocurría en ciertos sectores del judaísmo.

sábado, 27 de octubre de 2012

Comentario al Evangelio de Xavier Pikaza

Dom 28 X 12. Jericó, última parada (con un amigo, un rico, un ciego)

Domingo 30 tiempo ordinario. Ciclo B. Mc 10, 46-52. Jericó, la ciudad quizá más antigua del mundo, famosa por la “conquista” de los israelitas, con la colaboración de Rahab, la “buena hospedera” (Jc 2. 6), es también conocida por algunos relatos sorprendentes de los evangelios, entre ellos la parábola del Buen Samaritano, que bajaba del Jerusalén a Jericó (Lc 10) y, sobre todo, por la famosa entrada y salida de Jesús que aparece en el evangelio de hoy.
Jerusalén es la última parada de Jesús y de sus seguidores en el camino que sube al Reino, el lugar donde deben realizarse los últimos preparativos. La última parada, tras un duro ascenso, que algunos hemos hecho, será Jerusalén.

Evangelio del Trigésimo Domingo del Tiempo Ordinario

28 de octubre de 2012 (Marcos 10, 46-52)
La curación del ciego Bartimeo está narrada por Marcos para urgir a las comunidades cristianas a salir de su ceguera y mediocridad. Solo así seguirán a Jesús por el camino del Evangelio. El relato es de una sorprendente actualidad para la Iglesia de nuestros días.
Bartimeo es "un mendigo ciego sentado al borde del camino". En su vida siempre es de noche. Ha oído hablar de Jesús, pero no conoce su rostro. No puede seguirle. Está junto al camino por el que marcha él, pero está fuera. ¿No es esta nuestra situación? ¿Cristianos ciegos, sentados junto al camino, incapaces de seguir a Jesús?