No a la idolatría del dinero

EL
Dinero,
convertido en ídolo absoluto, es para Jesús el mayor enemigo de ese
mundo más digno, justo y solidario que quiere Dios. Hace ya veinte
siglos que el Profeta de Galilea denunció de manera rotunda que el culto
al Dinero será siempre el mayor obstáculo que encontrará la Humanidad
para progresar hacia una convivencia más humana.
La lógica de Jesús es aplastante: “No podéis servir a Dios y al Dinero”.
Dios no puede reinar en el mundo y ser Padre de todos, sin reclamar justicia para los que son excluidos de una vida digna.
Por eso, no pueden trabajar por ese mundo más humano querido por Dios
los que, dominados por el ansia de acumular riqueza, promueven una
economía que excluye a los más débiles y los abandona en el hambre y la
miseria.